Estimada Margarita Jambrina Enríquez:
Me llamo Estela y soy estudiante de 3º de ESO. Le escribo esta carta porque su trabajo como geóloga me ha hecho ver la ciencia de una forma completamente distinta: más cercana, más real y, sobre todo, más humana.
Antes de conocer su labor, para mí la ciencia era solo una asignatura del instituto, llena de ejercicios, fórmulas y exámenes. Sin embargo, al descubrir lo que usted investiga, entendí algo importante: la ciencia no es solo aprender cosas, sino aprender a mirar el mundo con curiosidad, hacerse preguntas y no rendirse hasta encontrar respuestas, aunque sean difíciles.
Lo que más me inspira de usted es su manera de transformar la curiosidad en conocimiento. Me impresiona pensar que, a través de la geología, se puede leer la historia de la Tierra como si fuera un libro escondido: descubrir cómo era el clima hace miles de años, entender paisajes del pasado o encontrar huellas de lo que ya no está, pero que aún podemos interpretar. Es como si usted lograra escuchar lo que la Tierra ha estado contando durante siglos.
Gracias a personas como usted, he entendido que la ciencia no es solo para unos pocos elegidos, sino para cualquiera que tenga ganas de aprender, de equivocarse y de seguir intentando. Eso me motiva mucho, porque me hace sentir que también yo puedo formar parte de ese camino algún día.
A mí me gusta la ciencia porque me ayuda a entender el mundo de otra manera. Me gusta cuando algo que parecía imposible de comprender empieza a encajar poco a poco, y cuando una simple pregunta puede abrir muchas más. También me gusta porque creo que la ciencia no solo explica el mundo, sino que puede ayudar a mejorarlo.
Ojalá algún día pueda acercarme a la ciencia con la misma pasión y dedicación con la que usted trabaja. Le agradezco sinceramente que su labor inspire a estudiantes como yo a seguir teniendo curiosidad y a no dejar de aprender.
Con admiración, Estela