Ada Lovelace fue una mujer muy especial y avanzada para su época. Nació el 10 de diciembre de 1815 en Londres, Inglaterra. Su nombre completo era Augusta Ada Byron, pero es más conocida como Ada Lovelace. Era hija del famoso poeta Lord Byron, aunque casi no llegó a conocerle, porque sus padres se separaron poco después de que ella naciera. Su madre, Annabella Milbanke, quiso que Ada se alejara del mundo de la poesía y por eso le dio una educación muy centrada en las matemáticas y la ciencia, algo poco común para una niña en ese tiempo.
Desde pequeña, Ada era muy curiosa e inteligente. Le gustaban mucho las matemáticas y soñaba con inventar cosas nuevas. Cuando tenía unos 17 años conoció a Charles Babbage, un inventor británico que estaba trabajando en una máquina muy extraña para hacer cálculos, la llamada “máquina analítica”. A Ada le fascinó esa idea y empezó a interesarse mucho por cómo funcionaban las máquinas.
Años más tarde, en 1842, Ada tradujo un artículo escrito en francés sobre la máquina analítica de Babbage. Pero no solo lo tradujo, sino que añadió sus propias notas explicando cómo funcionaría la máquina y hasta escribió un conjunto de instrucciones para que pudiera calcular una secuencia de números. Esas instrucciones son consideradas el primer programa informático de la historia, y por eso Ada es conocida como la primera programadora del mundo.
Lo más impresionante es que Ada no solo pensó en las matemáticas. También imaginó que algún día las máquinas podrían hacer más cosas que calcular: podrían crear música, trabajar con imágenes o procesar palabras. En su tiempo, eso parecía una locura, pero hoy en día lo vemos en los ordenadores, móviles y tablets que usamos todos.
Ada murió muy joven, con solo 36 años, el 27 de noviembre de 1852, a causa de una enfermedad. Aunque en su época no se valoró mucho su trabajo, con el tiempo se ha reconocido su gran inteligencia y sus ideas visionarias. Ahora se la recuerda como una pionera de la informática y un ejemplo de mujer científica.