Bárbara Rivera Polo

Centro Educativo:
San Ignacio de Loyola

Principales hitos

"La ciencia es el arte de hacer visibles las respuestas que la naturaleza esconde; nuestro motor es conseguir que ningún paciente se sienta invisible por tener una enfermedad rara."

Biografía de Bárbara Rivera Polo

Bárbara Rivera Polo (Montijo, Badajoz, 1983) representa la vanguardia de la genética molecular española. Su trayectoria es un viaje de excelencia que comenzó en la Universidad de Salamanca, donde se licenció en Biología y Bioquímica, y continuó con un doctorado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), uno de los epicentros de la ciencia en Europa.
Su curiosidad por los mecanismos que "encienden" el cáncer la llevó a Canadá, integrándose en la Universidad McGill de Montreal durante siete años. Allí se especializó en una de las áreas más complejas y emocionalmente desafiantes de la oncología: los síndromes de predisposición hereditaria y los tumores raros. En este periodo, Rivera se convirtió en una autoridad mundial en el estudio del gen DICER1, una pieza maestra del puzzle genético que, al fallar, desencadena múltiples tumores en niños y adultos jóvenes.
En un esfuerzo por devolver su conocimiento a la sociedad española, regresó gracias al programa Junior Leader de "la Caixa", estableciendo su propio laboratorio en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL). Actualmente, como investigadora principal del "Rare TumorS Lab", lidera un equipo multidisciplinar que utiliza tecnologías de secuenciación de última generación para ofrecer respuestas a pacientes con enfermedades que, por su baja frecuencia, a menudo son olvidadas por la industria.
Más allá de sus descubrimientos sobre el mapa genético del cáncer de tiroides o la regulación de microARNs, la Dra. Rivera destaca por su compromiso con la humanización de la ciencia. Participa activamente en la clasificación mundial de tumores de la OMS y defiende que el código postal o la rareza de una enfermedad no deberían determinar la calidad del tratamiento de un paciente. Su trabajo no solo busca curar, sino entender la raíz misma de la vida y el error celular para prevenir el sufrimiento futuro.