CHRISTINA KOCH

Centro Educativo:
IES Cayetano Sempere de Elche.

Principales hitos

"I hope they forget all about Artemis 2... me and my team talk about our legacy being enabling the future missions and all the way to Artemis 3, to 100 and to missions to mars".

Biografía de CHRISTINA KOCH

La curiosidad y el aprendizaje forman parte de la cultura humana. Mientras unos desperdician tal virtud, Christina Koch la manifiesta.
Hace 47 años, Christina Hammock nació en Michigan. Pasó la mayor parte de su infancia en Carolina del Norte descubriendo su palpitante interés por la ciencia y la exploración espacial. Con cada paso que daba Christina arraigarba su deseo de flotar sobre la órbita de la Tierra, por lo que en 1997 se matriculó en la North Carolina State University para obtener una licenciatura en ingeniería eléctrica y otra en física.
Después de formar parte de las fuerzas de búsqueda y rescate en la Antártida y ofrecerse como tutora en el Anne Arundel Community College continuó trabajando en bases científicas remotas, participando en oportunidades de alto alcance educativo para divulgar, como tanto le gusta, su vocación por la ciencia.

En julio de 2015, rozó con los dedos su mayor sueño desde pequeña: ir al espacio. Así pues, Christina Kock (Ahora Kock al casarse) completó su capacitación como astronauta. No fue un simple entreno, tal y como indica su duración, fueron 3 años de duro esfuerzo, pasando por una gran serie de pruebas subacuáticas, desérticas, fisiológicas y mentales. No fue en vano, ese mismo año, Kock realizó la primera caminata exclusivamente femenina junto con su compañera Jessica Meir. Permaneció en la ISS durante 328 días, siendo un gran objeto de estudio para observar los efectos secundarios de la microgravedad. Pero no fueron experimentos normales, estos hicieron énfasis en el funcionamiento del organismo femenino.
Como investigadores en el STEM, no somos ignorantes de que en múltiples ocasiones se ha empleado el modelo convencional masculino para la actualización y el perfeccionamiento de ciertas herramientas supuestamente universales, pero que, en realidad, solo se basan en el hombre. Christina Kock no se queda atrás con esta problemática, defendiendo en entrevistas la necesidad de incluir más a las mujeres en la ingeniería y la exploración espacial. Especialmente, al participar en el programa Artemis II, donde, además de ella, Victor Glover, afrodescendiente, fueron la primera mujer y el primer hombre no blanco en suborbitar la Luna y en llegar más lejos que cualquier otro humano.

Muchas compañeras y compañeros la describen como una mujer inteligente, valiente (al despegar aún conociendo el riesgo), centrada, tranquila bajo estrés y muy resistente mentalmente. Por supuesto, son adjetivos que todo astronauta debería tener, pero que no todos los hacen brillar como ella.
Christina Kock no es una científica cotidiana, de hecho, ninguna científica lo es. Christina es el ejemplo a seguir de muchas niñas que miran al cielo y desean vivir en él tal y como ella logró. Christina es la personificación de otra estrella en la oscuridad del espacio, es la estrella Polar de adolescentes y adultos, la disciplina, la visión y la conciencia de saber que somos científicas y siempre querremos aspirar a más.