La Conchi Lillo es una destacada investigadora española en el campo de la neurociencia, reconocida especialmente por su trabajo en el estudio de la retina y las enfermedades neurodegenerativas de la visión. Nació en Salamanca y desde muy joven mostró interés por la ciencia, lo que la llevó a estudiar Biología en la Universidad de Salamanca. Posteriormente, realizó su doctorado en Neurociencias, iniciando así una carrera investigadora centrada en comprender cómo funciona el sistema visual y qué ocurre cuando se deteriora.
A lo largo de su trayectoria, ha trabajado en importantes centros de investigación tanto en España como en el extranjero. Entre ellos destacan instituciones en Estados Unidos, donde amplió su formación y adquirió experiencia en técnicas avanzadas de investigación. Su trabajo se ha centrado en patologías como el glaucoma y la retinosis pigmentaria, enfermedades que provocan la degeneración de las células de la retina y pueden llevar a la ceguera. Gracias a sus investigaciones, se han logrado avances significativos en la comprensión de los mecanismos celulares implicados en estos procesos.
Conchi Lillo es también profesora en la Universidad de Salamanca, donde combina la docencia con la investigación. Es muy valorada por su capacidad para transmitir conocimientos complejos de forma clara y accesible, inspirando a nuevas generaciones de científicos. Además, ha participado en numerosos proyectos financiados a nivel nacional e internacional y ha publicado artículos en revistas científicas de alto impacto.
Un aspecto especialmente relevante de su labor es su compromiso con la divulgación científica. Lillo ha participado en charlas, conferencias y actividades educativas con el objetivo de acercar la ciencia a la sociedad. Defiende la importancia de la investigación básica y la necesidad de invertir en ciencia para mejorar la calidad de vida de las personas.
En los últimos años, también ha ganado notoriedad por su participación en iniciativas de comunicación científica, incluyendo colaboraciones en medios y redes sociales, donde explica temas complejos de neurociencia de forma comprensible y atractiva. Su trabajo ha contribuido no solo al avance del conocimiento científico, sino también a fomentar una mayor cultura científica en la sociedad.