Elena María Brozos Vázquez nace en Pontedeume en 1982 pero, sin embargo, se cría en la villa vecina de Mugardos, al norte de la provincia de A Coruña. A la edad de 9 años se le detecta un sarcoma de Ewing en la tibia, que marcaría su vida en todos los aspectos. A raíz de esto, se somete a diversos tratamientos, pero, aun así, termina perdiendo la pierna. Poco tiempo después, comienza a nadar competitivamente. Desde hace años vive en Santiago y forma parte del Club de Natación Ciudad de Santiago. Su experiencia personal le hizo decidirse por el oficio de oncóloga queriendo devolver a la sociedad todo lo que le había dado. Otro de sus sueños era la investigación y la lucha contra el cáncer; sueño hecho realidad y que, además, le reportaría grandes satisfacciones y notoriedad.
En el aspecto laboral, tras una temporada trabajando en el complejo hospitalario universitario de A Coruña (CHUAC), ahora ejerce su profesión en el complejo hospitalario universitario de Santiago (CHUS). Se especializó en los tumores digestivos y neuroendocrinos. Recibió diversos reconocimientos por su investigación de la biopsia líquida del cáncer de páncreas, la cual es su principal logro; por el manejo del dolor irruptivo en pacientes de cáncer (la mayoría avanzados); o por la investigación en el campo de la trombosis relacionada con el cáncer.
Cabe destacar que a todos sus pacientes les recomienda hacer deporte para mejorar su tratamiento. También participa en travesías a nado, al igual que su marido, que también es nadador. Despierta la admiración de sus pacientes, amigos, familiares, profesores y todo aquel que la conoce. Elena habla del cáncer como una anécdota y, como no, está a favor de la inclusión de las personas con movilidad reducida y promueve una mayor concienciación en ese ámbito.