Elisabeth Arrojo Álvarez nació en Avilés en 1983 y representa hoy una de las figuras más influyentes en el ámbito de la medicina científica, especialmente en la lucha contra el cáncer. Desde una edad muy temprana, supo que quería ser médica impulsada por su fascinación por entender el cuerpo humano. Inicialmente se interesó por la neurocirugía, llegando a ser la única alumna interna en dicho departamento durante sus estudios en la Universidad de Navarra. Sin embargo, su vocación la llevó finalmente a especializarse en oncología radioterápica, formándose en el Hospital Central de Asturias con notas excelentes.
Su carrera profesional alcanzó una dimensión internacional tras su paso por el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, donde desarrolló e implementó su innovadora técnica para el cáncer de mama. Este avance permitió que las pacientes sufrieran muchísimos menos efectos secundarios y no tuvieran que ser ingresadas, mejorando drásticamente su calidad de vida. Posteriormente, su talento la llevó a trabajar en Michigan (EE. UU.), donde se consolidó como una investigadora de élite mundial.
En 2019, regresó a España con el firme propósito de traer los tratamientos más avanzados del extranjero, lo que resultó en la creación de INMOA. Su trabajo no solo se centra en el uso de tecnologías punteras como la oncotermia, sino también en la formación y la investigación constante. Ha participado en numerosos proyectos científicos y publicaciones, siempre con el objetivo de ofrecer diferentes enfoques para el tratamiento del cáncer y encontrar terapias más eficaces.
La Dra. Arrojo destaca por su enfoque de humanización de la atención sanitaria, promoviendo una relación cercana y sensible hacia las necesidades emocionales de los pacientes. Gracias a su trayectoria, se ha consolidado como una figura relevante en su campo, demostrando que la combinación de rigor científico, esfuerzo y sensibilidad puede transformar el futuro del tratamiento del cáncer y ofrecer estrategias más humanas para la salud global.