Elisabeth Estefanía Arrojo Álvarez (Avilés, Asturias, 1983) es una oncóloga e investigadora médica española destacada por su trabajo en tratamientos innovadores contra el cáncer y por impulsar una medicina más humana e integrada.
Se licenció en Medicina y Cirugía en la Universidad de Navarra y completó su formación como especialista en oncología radioterápica en el Hospital Universitario Central de Asturias. Más tarde obtuvo un doctorado Cum Laude por la Universidad de Oviedo, con una tesis que versó sobre protección en tratamientos de radioterapia.
Arrojo inició su carrera profesional en España, donde desarrolló una técnica pionera en 2014 para tratar el cáncer de mama, que reducía significativamente el número de sesiones de radioterapia necesarias. Este logro la llevó a trabajar varios años en centros oncológicos de Estados Unidos, como coordinadora de investigación en 21st Century Oncology y con formación avanzada en braquiterapia y protonterapia en hospitales como UCLA y Penn.
De regreso en España, fundó y dirige el Instituto Médico de Oncología Avanzada (INMOA) en Madrid y Bilbao, así como el Centro Nacional de Prevención del Cáncer (CNPC), donde se combinan tratamientos de última generación con programas de prevención mediante hábitos saludables y educación en salud.
Arrojo es pionera en hipertermia electromodulada (también llamada oncothermia), una técnica que aplica calor selectivo al tejido tumoral para mejorar la eficacia de terapias convencionales y reducir efectos secundarios.
A lo largo de su trayectoria ha recibido múltiples reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos los Premios “Oncóloga del Año”, Premios Europeos de Medicina en Oncología, el Premio Dr. Fleming a la Excelencia Sanitaria y el nombramiento como Académica Numeraria de la Real Academia Europea de Doctores.
Además de su labor clínica y científica, Arrojo defiende una medicina centrada en la persona y la prevención del cáncer, combinando innovación, evidencia científica y una visión holística de la salud.