Elizabeth Helen Blackburn nació en 1948 en Hobart, Tasmania, Australia. Desde joven mostró gran interés por la ciencia, lo que la llevó a estudiar Bioquímica en la Universidad de Melbourne. Posteriormente realizó su doctorado en Biología Molecular en la Universidad de Cambridge, donde comenzó a desarrollar investigaciones centradas en el ADN y los cromosomas.
Durante la década de 1970, Blackburn trabajó en Estados Unidos, donde inició estudios pioneros sobre los telómeros, estructuras que se encuentran en los extremos de los cromosomas y que cumplen la función de proteger el material genético. Junto a otros científicos, descubrió que estos telómeros se acortan con cada división celular, lo que está directamente relacionado con el envejecimiento de las células.
Más adelante, junto a Carol Greider, descubrió la telomerasa, una enzima capaz de restaurar los telómeros. Este hallazgo fue fundamental para comprender cómo algunas células, como las cancerígenas, pueden dividirse indefinidamente. Sus investigaciones abrieron nuevas líneas de estudio en áreas como el cáncer, el envejecimiento y las enfermedades genéticas.
En 2009, Elizabeth Blackburn recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, convirtiéndose en una de las científicas más influyentes de su tiempo. Además de su labor científica, ha destacado por defender la ética en la investigación y por promover la participación de las mujeres en la ciencia. Su trabajo sigue siendo una referencia clave en la biología moderna .