Elizabeth Blackburn es una bióloga molecular nacida en Hobart (Tasmania) en 1948, en el seno de una familia de médicos. Pasó parte de su infancia en Launceston, donde cursó sus estudios hasta los 16 años. Más tarde se trasladó a Melbourne, donde continuó su formación académica con excelentes resultados.
Estudió bioquímica en la universidad de Melbourne, donde obtuvo su licenciatura en 1970 y un máster en 1972. Posteriormente se trasladó a Reino Unido para realizar su doctorado en la universidad de Cambridge, que completó en 1975. Durante esta etapa, trabajó con Frederick Sanger, desarrollando técnicas para secuenciar ADN y estudiando el bacteriófago phi x 174. Allí también conoció al científico John Sedat, con quien más tarde se casaría.
Tras finalizar su doctorado, inició una destacada carrera investigadora centrada en el estudio de los telómeros. Primero en la universidad de Yale, y posteriormente en la universidad de California en Berkeley. En 1984, junto a Carol Greider, realizó uno de sus descubrimientos más importantes: la identificación de la enzima telomerasa, responsable de mantener la longitud de los telómeros y clave en procesos como el envejecimiento y la división celular. Un año después lograron aislarla, lo que permitió profundizar en su estudio e incluso avanzar en la creación de telómeros artificiales.
A lo largo de su carrera, Blackburn ha ocupado importantes cargos académicos y de investigación, llegando a dirigir laboratorios y departamentos, especialmente en el ámbito de la microbiología y la inmunología. En 1990 se trasladó a San Francisco, donde continuó su trabajo en bioquímica y biofísica, consolidándose como una referencia mundial en el estudio de la telomerasa.
En 2001 fue nombrada miembro de la comisión de Bioética de Estados Unidos, aunque dimitió en 2004 por desacuerdos con las políticas del gobierno sobre la investigación con células. Desde 2003 también posee la nacionalidad estadounidense.
En 2009 fue reconocida con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina.
Actualmente es profesora y dirige su propio laboratorio, considerado líder mundial en la investigación sobre la telomerasa y su papel en las células, siendo una figura fundamental para comprender los mecanismos del envejecimiento celular y algunas enfermedades.