Emmanuelle Charpentier (nacida el 11 de diciembre de 1968 en Juvisy-sur-Orge, Francia) es una microbióloga, genetista y bioquímica francesa reconocida internacionalmente por ser una de las principales creadoras de la revolucionaria técnica de edición genética CRISPR-Cas9. Desde joven mostró interés por la biología y la medicina, lo que la llevó a estudiar Bioquímica, Microbiología y Genética en la Pierre and Marie Curie University (actual Sorbonne Université). Posteriormente obtuvo su doctorado en microbiología en el Pasteur Institute, donde comenzó a especializarse en el estudio de bacterias y sus mecanismos de defensa.
A lo largo de su carrera, Charpentier ha trabajado en diversos centros de investigación en Europa y Estados Unidos, lo que le permitió desarrollar una sólida trayectoria internacional. Uno de sus descubrimientos más importantes fue la identificación de una molécula esencial en el sistema inmunitario de ciertas bacterias, conocida como tracrRNA, clave para el funcionamiento del sistema CRISPR. Este hallazgo sentó las bases para el desarrollo de una herramienta capaz de modificar el ADN con gran precisión.
En 2012, junto con la bioquímica estadounidense Jennifer Doudna, Charpentier logró adaptar el sistema CRISPR-Cas9 para su uso en laboratorio como una herramienta de edición genética programable. Este avance permitió cortar y modificar genes de manera sencilla, rápida y económica, revolucionando la biología molecular y abriendo nuevas posibilidades en medicina, agricultura y biotecnología. Gracias a esta técnica, hoy es posible investigar enfermedades genéticas, desarrollar terapias innovadoras y mejorar cultivos, entre muchas otras aplicaciones.
Por este descubrimiento, ambas científicas recibieron el Nobel Prize in Chemistry, convirtiéndose en las primeras mujeres en compartir este galardón sin la colaboración de hombres. Este reconocimiento marcó un hito en la historia de la ciencia y puso de relieve la importancia de su trabajo.
En la actualidad, Emmanuelle Charpentier dirige el Max Planck Unit for the Science of Pathogens en Berlín, donde continúa investigando en microbiología y genética. Su trayectoria destaca por su rigor científico, su capacidad de innovación y su impacto global, consolidándose como una de las científicas más influyentes del siglo XXI.