Flora de Pablo nació en Salamanca en 1952. Desde pequeña le gustaba aprender y entender cómo funcionan las cosas. Estudió dos carreras universitarias: Medicina y Psicología. Después de licenciarse, decidió especializarse en investigación, que es la ciencia que busca respuestas a preguntas sobre el cuerpo y las enfermedades.
Para seguir formándose, se fue a trabajar diez años a Estados Unidos, concretamente a laboratorios muy importantes como los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y el Instituto Tecnológico de California (Caltech). Allí aprendió mucho sobre biología y el funcionamiento de las células.
Cuando volvió a España, entró a trabajar en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid. Allí creó su propio equipo de científicos, al que llamó "Laboratorio 3D". En este laboratorio investigan cosas como el desarrollo del cerebro o enfermedades que afectan a la vista, como problemas en la retina, y también el Alzheimer. Uno de sus descubrimientos más importantes tiene que ver con una proteína llamada proinsulina, que ayuda a que las neuronas crezcan bien.
Flora no solo es importante por sus descubrimientos, sino también porque ha luchado mucho para que las mujeres científicas tengan el mismo reconocimiento que los hombres. En 2001 fue una de las fundadoras de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT). Gracias a esto y a su trabajo, ha recibido varios premios.
Hoy en día, Flora de Pablo sigue trabajando en el CSIC y dando ejemplo a muchos jóvenes que quieren dedicarse a la ciencia.