Hedwig Eva Maria Kiesler, conocida en todo el mundo como
Hedy Lamarr (1914 – 2000), nació el 4 de noviembre y fue más
que una famosa estrella de cine en la “Edad de Oro de
Hollywood”; también hizo una gran contribución a la tecnología.
Desde pequeña, su curiosidad por cómo funcionaban las cosas la
llevó a explorar más allá de actuar. Durante la Segunda Guerra
Mundial, Lamarr, junto con el compositor George Antheil, creó un
nuevo sistema de comunicaciones secretas. La clave de su invento
era la técnica del "salto de frecuencia". Esto significaba que una
transmisión de radio, de manera sincronizada entre el emisor y el
receptor, cambiaba constantemente la frecuencia de emisión.Esta herramienta hacía más difícil que las fuerzas enemigas
pudieran interceptar o bloquear las señales, dándoles una ventaja.
Aunque su patente no se usó de inmediato, el “sistema de
comunicación secreto” ayudó a sentar las bases para el desarrollo
de tecnologías inalámbricas que son muy importantes hoy en día.
Ideas como el espectro ensanchado por salto de frecuencia son
fundamentales para el funcionamiento de la Wi-Fi, los sistemas de
posicionamiento global (GPS) y la tecnología Bluetooth, que
permite la conexión sin cables. Así, el legado de Hedy Lamarr va
mucho más allá de su brillante presencia en la pantalla. Además de
ser muy hermosa, su visión y su ingenio la convierten en una
pionera cuyo espíritu creativo abarcó tanto el arte en el cine como
la ciencia, dejando una huella que no se olvida en el mundo de las
comunicaciones inalámbricas.