Jennifer Anne Doudna nació el 19 de febrero de 1964 en Washington D.C., aunque su curiosidad científica se forjó en los paisajes de Hilo, Hawái, donde se mudó a los siete años. Hija de un profesor de literatura y una historiadora, Doudna creció sintiéndose una extraña en la isla, lo que la llevó a refugiarse en la lectura y la exploración de la naturaleza. Un libro clave en su infancia, La doble hélice de James Watson, le reveló que las mujeres también podían ser científicas, marcando su destino hacia la bioquímica.
Se graduó en Bioquímica en el Pomona College (1985) y obtuvo su doctorado en la Escuela de Medicina de Harvard (1989). Durante su formación, trabajó con el Nobel Jack Szostak, centrándose en el ARN, una molécula que entonces se consideraba secundaria pero que ella demostraría ser fundamental para la vida.
El punto de inflexión de su carrera ocurrió en 2011, durante una conferencia en Puerto Rico, donde conoció a la microbióloga francesa Emmanuelle Charpentier. Ambas decidieron colaborar para estudiar el sistema CRISPR-Cas9, un mecanismo de defensa rudimentario que las bacterias usan para "cortar" el ADN de virus invasores. En 2012, publicaron un estudio revolucionario en la revista Science: habían logrado reprogramar estas "tijeras moleculares" para editar cualquier secuencia de ADN con una precisión y sencillez nunca antes vistas.
Este descubrimiento le valió el Premio Nobel de Química en 2020, convirtiéndose, junto a Charpentier, en el primer equipo exclusivamente femenino en recibirlo. La tecnología CRISPR ha transformado la medicina, permitiendo avances en tratamientos contra el cáncer, enfermedades raras y la edición de cultivos para resistir el cambio climático.
Más allá del laboratorio, Doudna es una figura central en la bioética. Consciente del poder de su descubrimiento, lideró el llamado mundial a una moratoria sobre la edición de la línea germinal humana, defendiendo que la ciencia debe avanzar de la mano de la responsabilidad moral. Actualmente, es catedrática en la Universidad de California, Berkeley, y sigue impulsando la innovación a través del Innovative Genomics Institute.