Jennifer Doudna nació el 19 de febrero de 1964 en Washington D. C., en Estados Unidos. Cuando tenía siete años se mudó con su familia a Hawái. Crecer en un lugar rodeado de naturaleza despertó su curiosidad por entender cómo funcionan los seres vivos. Desde pequeña le gustaba leer y aprender cosas nuevas, y poco a poco fue desarrollando un gran interés por la ciencia.
Durante su adolescencia comenzó a interesarse especialmente por la biología y la química. Uno de los momentos que más influyó en su futuro fue cuando leyó un libro sobre el ADN, que explicaba cómo la información genética controla el funcionamiento de los organismos. Ese descubrimiento despertó en ella el deseo de dedicarse a investigar los secretos de la vida a nivel molecular.
Estudió química en Pomona College y después realizó su doctorado en la Universidad de Harvard. Durante su formación se especializó en el estudio del ARN, una molécula muy importante que ayuda a que la información genética se utilice dentro de las células para producir proteínas.
Con los años se convirtió en una investigadora muy reconocida y comenzó a trabajar en la Universidad de California en Berkeley, donde dirige un laboratorio centrado en el estudio de la genética y la biología molecular.
En 2012, junto con la microbióloga Emmanuelle Charpentier, desarrolló la herramienta de edición genética conocida como CRISPR-Cas9. Esta técnica permite cortar y modificar el ADN con gran precisión, algo que antes era mucho más complicado. Gracias a este avance, los científicos pueden estudiar mejor los genes y buscar nuevas formas de tratar enfermedades genéticas.
Por este descubrimiento, ambas científicas recibieron el Premio Nobel de Química 2020. Hoy en día Jennifer Doudna sigue investigando y también participa en debates sobre cómo utilizar la edición genética de forma responsable en el futuro.