Jennifer Doudna es una científica destacada en la actualidad, famosa por sus trabajos sobre genética y biología molecular. Nació el 19 de febrero de 1964 en Washington D. C., Estados Unidos, aunque vivió gran parte de su infancia en Hawái. Siempre se interesó por la ciencia, ya que sus padres podían darle las pistas para aprender y tener curiosidad sobre lo que le rodeaba.
El momento de su juventud que le marcó fue cuando se encontró con el libro de James Watson La doble hélice. Este libro despertó en ella un gran interés por el ADN y con él el deseo de ser científica. Se formó en bioquímica en la universidad (Pomona College) y después hizo el doctorado en la Universidad de Harvard, para continuar su carrera como investigadora y profesora en diferentes universidades relevantes.
Al principio, sus investigaciones se centraron en el ARN, que es una molécula crucial ya que ayuda a que la información que contiene el ADN salga y se use dentro de las células. Sus estudios contribuyeron a comprender los procesos de funcionamiento del ARN así como su uso en los seres vivos.
El hallazgo más destacable de su trayectoria se produjo cuando tuvo como colaboradora a la científica francesa Emmanuelle Charpentier. Ambas crearon una herramienta fundamental conocida como CRISPR-Cas9, que da la posibilidad de "cortar" y modificar el ADN de forma muy precisa, tal como si de unas tijeras moleculares se tratase. De este modo, los científicos pueden estudiar en mejor medida las distintas enfermedades, desarrollar nuevos tratamientos, e incluso intentar paliar errores hereditarios.
Este hallazgo fue tan trascendente que en 2020 ambas obtuvieron el Premio Nobel de Química. Supuso todo un hito, ya que fue la primera vez que lo ganaban dos mujeres a la vez sin compartirlo con ningún hombre.
Jennifer Doudna, además de sus investigaciones, ha realizado una profunda reflexión sobre los problemas éticos de la edición genética. Por ejemplo, modificar el ADN de personas puede tener consecuencias importantes, por lo que ella defiende que se tengan que fijar normas y límites para hacer un buen uso de ellas.
Con todo, al final, Jennifer Doudna es una de las científicas más decisivas del presente. Su trabajo con el CRISPR ha cambiado la biología y la medicina, y sus descubrimientos seguirán siendo determinantes del devenir de la humanidad.