Jennifer Doudna nació en 1964 en Washington, D.C., pero creció en Hilo, Hawái. Desde niña, su interés por la naturaleza fue impulsado por el paisaje volcánico de la isla y por libros como La doble hélice de James Watson. Aunque un consejero escolar le dijo que las mujeres no estudiaban ciencias, ella terminó la carrera de Química en Pomona College y obtuvo su doctorado en Bioquímica y Farmacología Molecular en Harvard. Su preparación académica fue sobresaliente y le permitió construir una base firme para sus futuras investigaciones en genética molecular y en la estructura del ARN.
Su trayectoria profesional tomó impulso en la Universidad de California, Berkeley, donde se especializó. Durante una conferencia en Puerto Rico, comenzó una colaboración muy importante con Emmanuelle Charpentier. Juntas descubrieron que el sistema de defensa de las bacterias podía modificarse para convertirse en una herramienta universal de edición genética. Este gran logro científico les otorgó el Premio Nobel de Química en 2020, siendo la primera vez que dos mujeres comparten este reconocimiento juntas.
Doudna no es solo una investigadora de laboratorio; también es una líder comprometida con la ética. Ha participado en debates internacionales sobre los límites de la edición genética en humanos, defendiendo un uso responsable de esta tecnología. Actualmente dirige el Innovative Genomics Institute y sigue estudiando cómo aplicar CRISPR para tratar enfermedades raras y el cáncer, además de enfrentar el cambio climático al modificar cultivos para que sean más resistentes a la sequía. Su aporte ya transformó de manera definitiva la biología moderna.