María Blasco Marhuenda (Alicante, 1965) es una reconocida bióloga molecular española, destacada por sus investigaciones sobre los telómeros y la telomerasa, estructuras fundamentales para entender el envejecimiento celular y el desarrollo del cáncer. Se licenció en Ciencias Biológicas y obtuvo su doctorado en Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Autónoma de Madrid en 1993, bajo la dirección de la prestigiosa científica Margarita Salas.
Tras finalizar su doctorado, realizó una estancia posdoctoral en Estados Unidos en el laboratorio de Carol W. Greider, una de las descubridoras de la telomerasa. Durante esta etapa, profundizó en el estudio de los mecanismos que regulan la longitud de los telómeros, lo que marcaría el eje principal de toda su carrera científica.
En 1997 regresó a España para incorporarse al Centro Nacional de Biotecnología, donde creó su propio grupo de investigación. Más adelante, en 2003, se unió al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), donde dirigió el Programa de Oncología Molecular y el Grupo de Telómeros y Telomerasa. En 2011 fue nombrada directora del centro, consolidándose como una de las figuras más influyentes de la ciencia española.
A lo largo de su trayectoria, Blasco ha realizado importantes aportaciones científicas, como la creación de modelos animales modificados genéticamente para estudiar el papel de la telomerasa, y la demostración de la relación entre la longitud de los telómeros, el envejecimiento y la regeneración celular. Sus investigaciones han abierto nuevas vías en el campo de la medicina regenerativa y en la comprensión del cáncer.
Además de su labor investigadora, ha participado activamente en la divulgación científica y en la promoción del papel de la mujer en la ciencia. Ha publicado más de 200 artículos científicos y ha recibido numerosos premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal.
Gracias a su trabajo, María Blasco es considerada una referente internacional en el estudio del envejecimiento y el cáncer, contribuyendo de manera decisiva al avance de la biomedicina moderna.