Maria Casanova Acebes

Centro Educativo:
Santo Angel

Principales hitos

"Mi grupo en el CNIO tratará de evitar la cronicidad del cáncer"

Biografía de Maria Casanova Acebes

María Casanova-Acebes representa la vanguardia de la investigación oncológica contemporánea, consolidándose como una de las científicas catalanas con mayor proyección internacional en la lucha contra el cáncer. Su trayectoria académica y profesional es un testimonio de perseverancia y curiosidad intelectual; tras formarse como bióloga en Madrid y obtener su doctorado con honores, decidió dar el salto a los Estados Unidos para integrarse en el Mount Sinai de Nueva York, una de las instituciones médicas más prestigiosas y competitivas del planeta. Durante su estancia en tierras estadounidenses, María no solo perfeccionó sus técnicas de análisis, sino que realizó un hallazgo que supuso un cambio de paradigma en la inmunología: descubrió que el sistema inmunitario no siempre actúa como un aliado infalible. Sus investigaciones revelaron que determinadas células defensivas, diseñadas originalmente para protegernos de agresiones externas, pueden ser "reprogramadas" o engañadas por los tumores, convirtiéndose en cómplices silenciosos que facilitan la expansión de la enfermedad. Este concepto de "traición celular" abrió una nueva vía de estudio para entender por qué algunos tratamientos convencionales fallaban y cómo se podía intervenir en ese proceso de confusión biológica.
A su regreso a España, María Casanova-Acebes asumió el liderazgo de su propio grupo de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), donde ha desarrollado una línea de trabajo única que conecta la inmunidad con los ritmos biológicos. Su labor es comparable a la de una detective de alta precisión que busca pistas en el microambiente tumoral para entender las reglas invisibles que rigen el cáncer. Una de sus aportaciones más innovadoras es el estudio de cómo los ciclos de sueño y vigilia, regulados por nuestros ritmos circadianos, influyen en la eficacia de nuestras defensas contra las células malignas. María sostiene con firmeza que entender estos mecanismos es vital para pasar de una medicina reactiva a una medicina de precisión absoluta, capaz de detectar anomalías mucho antes de que se manifiesten físicamente. Su visión científica queda perfectamente resumida en su determinación de evitar la cronicidad del cáncer, apostando por estrategias que permitan erradicar la enfermedad en sus etapas más tempranas y evitar que se convierta en una amenaza persistente para la vida del paciente.
El impacto de su trabajo le ha valido el reconocimiento de la comunidad científica y civil, obteniendo galardones de enorme prestigio como la Beca Leonardo de la Fundación BBVA y el respaldo financiero del Programa CRIS de Investigación, que apuesta por el talento joven con capacidad de transformar el sistema sanitario. Más allá de los laboratorios, María es una voz inspiradora que defiende la importancia de la inversión en ciencia como pilar fundamental del bienestar social, recordando siempre que la salud es el estado más cercano a la felicidad plena. Su figura no solo desta