Dolores Isla es una oncóloga médica española que trabaja en Zaragoza y está especializada en el tratamiento del cáncer de pulmón. Es una profesional muy reconocida porque combina su labor asistencial con la investigación científica, con el objetivo de mejorar los tratamientos y aumentar la supervivencia de los pacientes. Se licenció en Medicina y Cirugía en la Universidad de Zaragoza y realizó su especialidad en Oncología Médica en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, donde se atiende de forma integral a las personas con cáncer, ofreciendo opciones terapéuticas personalizadas.
Desde 1993 trabaja en el Servicio de Oncología Médica de este hospital, y en 2018 se convirtió en Jefa de Servicio, lo que implica dirigir al equipo de oncólogos. En su trabajo diario atiende a pacientes con cáncer de pulmón, analiza sus pruebas médicas y decide el tratamiento más adecuado para cada caso, aplicando lo que se conoce como oncología de precisión.
Además de su labor clínica, Dolores Isla investiga en el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón), donde lidera un grupo de Oncología Médica. Su equipo participa en ensayos clínicos que estudian nuevos medicamentos o combinaciones de tratamientos para comprobar si son más eficaces que los actuales. También es presidenta de la Asociación para la Investigación del Cáncer de Pulmón en Mujeres (ICAPEM), desde donde impulsa estudios con perspectiva de género. Destaca que aproximadamente 3 de cada 10 mujeres con cáncer de pulmón nunca han fumado, lo que indica que existen otros factores aún poco conocidos.
Su investigación se centra en entender mejor cómo afecta esta enfermedad a las mujeres, cómo se desarrolla el tumor y qué tratamientos funcionan mejor en cada caso. Para ello utiliza la medicina de precisión, que analiza el perfil molecular del tumor mediante biomarcadores como las mutaciones en el gen EGFR. Gracias a estos avances, es posible elegir terapias más eficaces y personalizadas, lo que ha permitido que muchas personas con cáncer de pulmón vivan más tiempo y con mejor calidad de vida, e incluso que algunos tumores antes muy agresivos puedan controlarse mejor.