María Rosa Durán

Centro Educativo:
IES Sofía.

Principales hitos

“La única recompensa de la ciencia es el poder ayudar, no hay otra. Poder unir las matemáticas con el deseo de ayudar y salvar vidas es el mayor regalo profesional".

Biografía de María Rosa Durán

María Rosa Durán, nacida en Jerez de la Frontera en 1979, es una destacada matemática e investigadora española de la Universidad de Cádiz, especializada en oncología matemática aplicada al tratamiento del cáncer, específicamente, la leucemia infantil. Desde joven, ha sentido una profunda vocación por ayudar a los demás, lo que la llevó a combinar su pasión por las matemáticas con la oncología. Impulsa y participa en el proyecto Recaída Cero: Matemáticas contra la Leucemia Infantil’ junto a Cristina Blázquez, una iniciativa científica que quiere lograr el poder predecir con mayor precisión las recaídas en leucemia pediátricas y las de niños enfermos mediante métodos matemáticos de algoritmos. Hoy en día sigue siendo un referente en las matemáticas y la biomedicina juntas, contribuyendo a salvar vidas y mejorar la calidad de los tratamientos de los niños con cáncer.
María Rosa Durán es doctora en Matemáticas, con una calificación de Sobresaliente "Cum Laude", y ha recibido el Premio Extraordinario de Doctorado en Ciencias en 2017. Desde que se incorporó en la Universidad de Cádiz, ha desarrollado una amplia experiencia en el campo de la oncología matemática, donde aplica modelos matemáticos y fórmulas para abordar problemas complejos relacionados con el cáncer, en su caso,
especialmente el cáncer infantil.
Todo esto empezó hace casi 10 años, cuando en 2016 María defendió su tesis doctoral, y posteriormente cuando empezó a dar clases en la universidad, María Rosa intentó abrirse paso en el mundo de la investigación matemática asociada al cáncer, empezando con el cáncer de pulmón. Debido a una enfermedad de la que se contagió su hijo, conoció a una hematóloga que trabajaba con niños con leucemia, con la que colaboró para entender que ocurría con los niños que recaían.
En su tesis doctoral ya aplicó las matemáticas a la oncología. “Conocí a una hematóloga que me dijo que tenía datos de niños con cáncer y así fue como empecé a estudiar la leucemia”. Junto con el laboratorio de Ciudad Real y el investigador Salvador Chulián, fueron pidiendo los datos que necesitaban por los hospitales referentes en cáncer infantil.
Gracias a los avances en su investigación y a los modelos predictivos que elaboraba con su equipo, lograron predecir la reacción de un paciente a un tratamiento determinado por análisis de datos, lo que ayudó a perfeccionar las terapias aplicadas a los niños que sufrían recaídas y así
aumentando su supervivencia.
Este progreso ha aportado al enriquecimiento de otros campos, como la física o la informática, y los proyectos que están marcando el futuro de la leucemia infantil.
María no solo ha encontrado su vocación en investigaciones para ayudar a niños con esta enfermedad, también ha abierto caminos para que más profesionales puedan dejar su huella a raíz de sus descubrimientos, siendo un ejemplo a seguir del valor del fuerzo, la dedicación y la importancia de la formación académica como base para el progreso.