Marie Curie (1867-1934), fue una científica pionera absoluta en el campo de la radiactividad, y se convirtió en la primera persona en recibir dos premios Nobel en categorías distintas (Física y Química). Su vida estuvo marcada por la superación de barreras de género y su dedicación incansable a la investigación médica y científica.
Nació como Maria Salomea Skłodowska el 7 de noviembre de 1867 en Varsovia, Polonia.
Ya que en su época la educación estaba prohibida para las mujeres y no podían asistir a la universidad, estudió clandestinamente en la «universidad flotante» de Varsovia y comenzó su formación científica en dicha ciudad.
En 1891, a los 24 años, siguió a su hermana mayor Bronisława Dłuska a París, donde culminó sus estudios y llevó a cabo sus trabajos científicos más sobresalientes. Compartió el premio Nobel de Física de 1903 con su marido Pierre Curie y el físico Henri Becquerel. Años después, ganó en solitario el premio Nobel de Química de 1911. Aunque recibió la ciudadanía francesa y apoyó a su nueva patria, nunca perdió su identidad polaca: enseñó a sus hijas su lengua materna y las llevaba a sus visitas a Polonia. Nombró el primer elemento químico que descubrió, el polonio, como su país de origen.
Fue la primera mujer en ocupar el puesto de profesora en la Universidad de París y la primera en recibir sepultura con honores en el Panteón de París por méritos propios en 1995.
Era consciente de la importancia de publicar rápidamente sus descubrimientos y tomar lugar en la comunidad científica, para que su trabajo se tuviera en cuenta en la comunidad científica. Por ejemplo, dos años antes, Becquerel presentó su hallazgo a la Academia de Ciencias un día después del experimento y tomó todo el crédito del descubrimiento de la radiactividad, incluso recibió un premio Nobel que hubiera sido para Silvanus Thompson, quien había hecho un estudio similar que no publicó a tiempo.