Mary-Claire King nació en 1946 en Chicago, Estados Unidos. Es una científica muy importante en el campo de la genética, la ciencia que estudia los genes y la forma en que se heredan las características de una generación a otra. Desde joven mostró un gran talento para las matemáticas y comenzó sus estudios universitarios en esta área. Más adelante descubrió que podía aplicar las matemáticas a la biología, lo que la llevó a especializarse en genética.
Estudió en la Universidad de California en Berkeley, donde trabajó junto al genetista Allan Wilson. Durante esa etapa participó en una investigación clave sobre la evolución humana. En la década de 1970, Mary-Claire King demostró que los seres humanos y los chimpancés comparten aproximadamente el 99 % de su ADN. Este descubrimiento fue muy importante porque ayudó a confirmar la teoría de la evolución y a entender mejor el origen común de las especies.
A partir de los años 80, King centró su trabajo en la genética médica. Tras muchos años de investigación, consiguió identificar la localización del gen BRCA1, un gen relacionado con el cáncer de mama y de ovario hereditario. Gracias a este hallazgo, hoy es posible realizar pruebas genéticas para detectar si una persona tiene más riesgo de padecer estos cánceres. Esto permite tomar medidas preventivas y mejorar el diagnóstico temprano, lo que ha salvado muchas vidas.
Además de su trabajo científico, Mary-Claire King ha utilizado la genética para ayudar a la sociedad. Durante la dictadura militar en Argentina, colaboró con las Abuelas de Plaza de Mayo para identificar a niños que habían sido separados de sus familias. Mediante pruebas de ADN, ayudó a devolver la identidad a muchos de ellos, demostrando que la ciencia también puede servir para defender los derechos humanos.
A lo largo de su carrera, Mary-Claire King ha sido profesora en la Universidad de Washington y ha recibido numerosos premios y reconocimientos internacionales. Cuenta con 349 publicaciones científicas, 48 631 citas y es doctora honoris causa por más de veinte universidades de todo el mundo. Entre los múltiples premios que ha recibido destacan la Medalla de la Universidad de California (2004), el Mujeres y Ciencia del Instituto Weizmann de Israel (2006), el Lasker-Koshland de Investigación Médica (EE. UU., 2014), la Medalla Nacional de Ciencias de Estados Unidos (2016), el Shaw en Ciencias de la Vida y Medicina (Hong Kong, 2018), la Medalla Mendel de la Sociedad de Genética de Reino Unido (2018), el Premio Internacional Gairdner de Canadá (2021) y la Public Welfare Medal de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (2025).
El último galardón obtenido fue el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica en el año 2025. Su trayectoria es un ejemplo de esfuerzo, compromiso y responsabilidad social, y demuestra que la ciencia puede mejorar la vida de las personas y contribuir a un mundo más justo.