Mary-Claire King nació el 27 de febrero de 1946 en Long Beach, California. Se graduó en biología en la Universidad de California, Berkeley, y obtuvo su doctorado en genética en la Universidad de California, San Diego. A lo largo de su carrera, King ha sido pionera en la investigación genética, especialmente en el campo del cáncer.
En 1990, hizo un descubrimiento clave al identificar el gen BRCA1, que está asociado con un alto riesgo de cáncer de mama y ovario. Este hallazgo fue fundamental para el desarrollo de pruebas genéticas que permiten a las personas conocer su riesgo de desarrollar estos tipos de cáncer. Su trabajo ha ayudado a muchas mujeres a tomar decisiones informadas sobre su salud y ha influido en las pautas de tratamiento y prevención en oncología.
Además de su investigación en cáncer, King ha estado involucrada en estudios sobre la genética de enfermedades en poblaciones de alto riesgo, incluyendo su trabajo con comunidades de descendencia judía asquenazí y afroamericana. A lo largo de su carrera, ha recibido numerosos premios y reconocimientos por sus contribuciones a la ciencia y su compromiso con la salud pública.
King es también conocida por su activismo en derechos humanos y ha trabajado en la identificación de personas desaparecidas en conflictos armados, utilizando su experiencia en genética para ayudar a las familias a encontrar a sus seres queridos.
Hoy en día, Mary-Claire King continúa su trabajo en la investigación y es profesora en la Universidad de Washington, donde sigue inspirando a nuevas generaciones de científicos.