Montserrat Calleja Gómez es una científica española muy importante que trabaja en el campo de la nanotecnología y la bionanomecánica. Nació en Ourense en 1973 y desde pequeña sintió curiosidad por cómo funcionan las cosas. Cuando era adolescente, asistió a una conferencia sobre astrofísica en el planetario de A Coruña que la inspiró a estudiar Física en la Universidad de Santiago de Compostela. Allí descubrió su pasión por la investigación y por entender el mundo microscópico, ese que no se puede ver a simple vista.
Después de terminar la carrera, Montserrat hizo su doctorado en el Instituto de Microelectrónica de Madrid, donde empezó a trabajar con el profesor Ricardo García. Su tesis trataba sobre cómo modificar superficies de silicio usando microscopios de fuerza atómica, una técnica que permite observar y manipular cosas tan pequeñas como los átomos. Más tarde, gracias a una beca Marie Curie, se fue a Dinamarca para seguir investigando y allí aprendió a fabricar sensores diminutos, llamados cantilevers, que pueden detectar cosas muy pequeñas, incluso proteínas o virus.
Cuando volvió a España, se incorporó al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en el Instituto de Micro y Nanotecnología, donde sigue trabajando hoy. Su investigación se centra en cómo aplicar la física a la biología y la medicina. Por ejemplo, ha desarrollado sensores nanomecánicos capaces de detectar enfermedades como el cáncer o el VIH antes de que aparezcan los síntomas. Estos sensores son tan pequeños que pueden “pesar” proteínas individuales o medir cómo se comportan las células.
Montserrat también ha dirigido proyectos europeos muy importantes, como Nanoforcells, que estudia las propiedades mecánicas de las células y su relación con el cáncer, y Liquidmass, que busca nuevas formas de analizar proteínas en condiciones reales del cuerpo humano. Además, ha fundado empresas como Mecwins y Nanodreams, que llevan sus descubrimientos a hospitales y laboratorios para mejorar los diagnósticos médicos.
A lo largo de su carrera ha recibido muchos premios, entre ellos el Premio Miguel Catalán en 2012 y el Premio Rei Jaume I en Nuevas Tecnologías en 2022, uno de los más prestigiosos de España. Ha publicado más de 90 artículos científicos en revistas internacionales y tiene más de 15 patentes registradas.
Lo que más destaca de Montserrat Calleja es su forma de pensar: combina la curiosidad de una niña con la precisión de una científica. Ella misma dice que le gusta “pelearse con las circunstancias” y buscar soluciones nuevas. Gracias a su trabajo, hoy entendemos mejor cómo funcionan las células y cómo se pueden usar las tecnologías más pequeñas del mundo para salvar vidas.
Su historia demuestra que la ciencia no solo está en los laboratorios, sino también en la imaginación y en las ganas de descubrir. Montserrat Calleja es un ejemplo de cómo una persona puede cambiar el mundo mirando lo más pequeño.