Rita Levi-Montalcini nació el 22 de abril de 1909 en Italia. A pesar de la mentalidad tradicional de su padre, en 1930 se matriculó en la Universidad de Turín, completando medicina en 1936. Su carrera enfrentó las leyes raciales de 1938, que prohibía el trabajo de personas judías en entes estatales.
En 1939 huyó a Bélgica para seguir sus estudios de neurología, pero en 1940 tuvo que volver a Italia por la invasión nazi. Durante esos años, En un laboratorio secreto, realizó uno de sus grandes descubrimientos: la muerte celular programada o apoptosis. Tras atender heridos y una epidemia de tifus en la guerra, decidió dedicarse en exclusiva a la investigación.
Fue invitada a la Washington University de Saint Louis, donde en 1953 inició una colaboración con Stanley Cohen. Sus estudios sobre el factor de crecimiento nerviosoles llevaron a compartir el Premio Nobel de Medicina en 1986. Estos hallazgos fueron de gran importancia para entender el desarrollo del cáncer.
Más allá de lo académico, mantuvo un firme compromiso social y creó fundaciones para promover la educación de mujeres en regiones como África. Su única controversia ocurrió en los años 70 con la promoción del fármaco Cronassial, luego retirado del mercado. Fue una defensora de los derechos humanos y organismos pacifistas hasta su muerte en 2012.
La muerte celular programada o apoptosis: es un proceso ordenado de suicidio celular, fisiológico y activo que elimina células innecesarias, dañadas o viejas sin causar inflamación ni daño a los tejidos vecinos.