Sara García Alonso (nacida en León, España, en 1989) es una bióloga molecular, investigadora contra el cáncer y astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea. Combina una carrera científica de alto nivel con una creciente presencia como divulgadora científica y referente para jóvenes, especialmente mujeres dedicadas a la ciencia y tecnología.
Realizó en España con un expediente académico destacado y numerosos reconocimientos:
Licenciatura en Biotecnología – Universidad de León (2012). Fue la primera de su promoción y obtuvo premios por excelencia académica.
Máster en Investigación Biomédica y Biológica – Universidad de León (2013).
Doctorado Cum laude en Biología Molecular del Cáncer e Investigación Traslacional – Universidad de Salamanca (2018). Su tesis fue premiada con el Premio Extraordinario de Doctorado, reconocimiento a la excelencia de su investigación
Después de finalizar su formación, Sara se incorporó al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, el principal centro de investigación contra el cáncer en España. Allí ha liderado proyectos de medicina experimental y descubrimiento de fármacos, focalizados en el cáncer de pulmón y de páncreas, dos de los más dañinos y difíciles de tratar. Su trabajo científico se centra en terapias dirigidas y medicina de precisión para combatir estas enfermedades.
En noviembre de 2022, Sara García Alonso fue seleccionada como miembro de la reserva de astronautas de la Agencia Espacial Europea, en un proceso competitivo con más de 22.000 candidatos europeos. Esta designación la convirtió en la primera mujer española en alcanzar esta posición en la historia de la ESA.
Ha sido reconocida con múltiples distinciones, como el Premio Ada Byron Joven y la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid, y siendo incluida en las listas de mujeres influyentes en tecnología y ciencia en España.
También es autora del libro “Órbitas”, donde cuenta parte de su trayectoria personal y profesional, compartiendo experiencias, retos y reflexiones sobre la ciencia y la exploración espacial.
Sara combina su trabajo en el laboratorio con una vida activa: le gusta el deporte, ha trabajado como entrenadora personal, incluso tiene certificaciones como Open Water Diver.
Además, en entrevistas y actos públicos ha expresado su compromiso con la ciencia como herramienta de progreso social y ha hablado de la necesidad de mejorar la financiación y el apoyo a la investigación en España.
Sara García Alonso representa un modelo de excelencia científica y aspiración personal, especialmente para niñas y jóvenes interesadas en ámbitos científicos y espaciales. Su historia muestra que es posible combinar una carrera de investigación de alto nivel con la ambición de explorar el espacio y la voluntad de inspirar a otros a perseguir sus sueños.