Sara García Alonso es una bióloga molecular y científica española, de 37 años, especializada en investigación oncológica, reconocida tanto por su trabajo en la lucha contra el cáncer como por su selección como astronauta en reserva de la Agencia Espacial Europea(AEE).
Nació en León en 1989 y comenzó su trayectoria científica durante sus estudios de Biotecnología en la Universidad de León, donde realizó sus primeras prácticas de laboratorio gracias a la ayuda de la Asociación Española Contra el Cáncer(AECC). Esta etapa fue decisiva para asegurar su vocación investigadora y sentar las bases de su carrera científica.
Posteriormente entró en máster de Investigación Biomédica y desarrolló su tesis doctoral en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca. Su investigación se centró en el estudio de mecanismos de resistencia a tratamientos en cáncer de mama y ovario, dentro de proyectos financiados por la AECC. Esto le permitió adquirir una formación en diseño experimental, análisis de datos y resolución de problemas complejos.
Tras finalizar su doctorado, empezó como investigadora posdoctoral en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), incorporándose al grupo del Dr. Mariano Barbacid, donde su trabajo se enfocó en la búsqueda de nuevos fármacos contra el cáncer de pulmón inducido por mutaciones en el oncogén KRAS, uno de los grandes retos actuales de la oncología. Sus investigaciones han sido publicadas en revistas científicas de gran prestigio internacional.
En 2022, fue seleccionada como astronauta en reserva de la ESA, un logro que la convirtió en la primera mujer española candidata a astronauta. Lejos de abandonar la investigación, su objetivo es combinar ambas vocaciones y desarrollar proyectos de investigación oncológica en microgravedad, aprovechando las condiciones del espacio para descubrir nuevas debilidades del cáncer.
Comprometida con la divulgación científica y la igualdad de género, participa activamente en iniciativas como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, convirtiéndose en un modelo para las nuevas generaciones de científicas.