Sara García Alonso nació en León en 1989 y estudió el grado de Biotecnología en la Universidad de León, donde se graduó con una nota media sobresaliente y obtuvo varios premios a la excelencia académica. Su pasión por la investigación la llevó a realizar en 2015 un doctorado en Biología Molecular del Cáncer y Medicina Traslacional, obteniendo la mención cum laude y el Premio Extraordinario de Doctorado.
Su carrera científica se ha centrado en la lucha contra el cáncer. Tras una etapa en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, se incorporó al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid. Allí, bajo la dirección del reconocido Mariano Barbacid, se especializó en el desarrollo de fármacos contra el adenocarcinoma de pulmón dirigido por mutaciones en el gen KRAS. Su trabajo ha sido fundamental para identificar nuevas dianas terapéuticas, contribuyendo directamente al avance de la medicina de precisión.
En 2021, la Agencia Europea del Espacio (ESA) abrió un proceso de selección de astronautas después de más de una década. Sara decidió presentarse, compitiendo contra casi 23.000 aspirantes de toda Europa. Tras superar un riguroso proceso de 18 meses que incluyó pruebas físicas, psicológicas y técnicas de altísima exigencia, fue seleccionada en noviembre de 2022 como parte de la promoción de 17 candidatos, integrando la categoría de astronautas de reserva.
Este hito no solo la posiciona como potencial tripulante en futuras misiones a la Estación Espacial Internacional o incluso hacia la Luna, sino que también la ha convertido en un referente de la ciencia española.
Más allá de su bata de laboratorio, Sara es una entusiasta del deporte y una apasionada de la divulgación científica. Se ha propuesto romper estereotipos de género en las carreras STEM, inspirando a niñas y jóvenes a perseguir sus sueños en sectores tecnológicos y científicos.