Vera Florence Cooper Rubin (1928–2016) fue una astrónoma estadounidense muy importante para la ciencia, especialmente por sus estudios sobre las galaxias. Desde joven mostró interés por el universo y estudió astronomía en el Vassar College. A lo largo de su carrera tuvo que enfrentarse a muchas dificultades por ser mujer, ya que en esa época la ciencia estaba dominada por hombres, pero aun así consiguió destacar.
Su mayor logro fue demostrar que las galaxias giran a una velocidad que no se puede explicar solo con la materia visible. Gracias a sus observaciones, aportó una de las pruebas más importantes de la existencia de la materia oscura, un tipo de materia invisible que forma gran parte del universo. Este descubrimiento cambió la forma en la que los científicos entienden el cosmos y es fundamental para la astronomía actual.
Además, Vera Rubin rompió barreras de género al ser una de las primeras mujeres en trabajar en grandes observatorios astronómicos y defendió que las mujeres tuvieran más oportunidades en la ciencia. Por su trabajo recibió premios muy importantes como la medalla de Oro de la Royal Astronomical Society, de la cual es la primera mujer en recibirla desde Caroline Herschel en 1828; y en su honor, uno de los telescopios más avanzados del mundo se llama Observatorio Vera C. Rubin y se encuentra en Chile.
Ella misma resumía su visión de la ciencia con esta frase: “Cada uno de nosotros puede cambiar el mundo”, mostrando su compromiso tanto con la investigación como con la igualdad.