Estudié Arqueología en Madrid y me especialicé en arqueobotánica en Londres. Tras un largo periodo en diferentes países, aterricé en Madrid en el Instituto de Historia del CSIC donde tengo mi laboratorio.
He trabajado intensamente en el Neolítico y el origen de la agricultura y, actualmente, investigo un tema fascinante: la alimentación vegetal y el uso de las plantas en la Edad Media a partir del estudio de los restos vegetales (semillas y frutos arqueológicos) y de las fuentes escritas, volcánicas y otros escenarios naturales en presencia de radón en agua y aire.