Soy ingeniera de minas desde 1980, segunda mujer titulada en la Escuela de Minas de Oviedo y tercera de España. He combinado docencia e investigación pionera: de la geofísica para localizar carbón a una patente para cuantificar flúor en muestras mineras con tecnología nuclear. En las últimas dos décadas, con mi marido, contribuimos a desarrollar la geotermia en Asturias. Hoy, como directora de la Cátedra Hunosa, sigo explorando el subsuelo con la misma curiosidad y tesón que cuando empecé.
Mi trabajo ha ido evolucionando con las necesidades del entorno minero asturiano: del carbón a la fluorita, y de ahí a la geotermia. Hoy caracterizamos el subsuelo para optimizar diseños geotérmicos. Ese conocimiento sí tiene futuro: almacenar calor y diseñar sistemas más eficientes.